11 de junio de 2009

La pulsera de lana roja

Miro el trozo de lana roja atado en mi muñeca.

Me acordé de la mitología greco romana. El titán Prometeo se compadeció de los humanos y, contraviniendo las órdenes de los dioses, les regaló el fuego para que pudieran progresar. Fué duramente castigado, se le encadenó para siempre boca abajo sobre unas rocas en la punta de las montañas y todos los días venía un águila, le comía el hígado el cual, puesto que él era inmortal, le crecía todas las noches. Los dioses se apiadaron de él y le permitieron terminar su castigo pero debió desde entonces llevar siempre consigo un anillo atado a un trozo de la roca.

Dicen que desde entonces, en su honor y en agradecimiento, usamos anillos y pulseras.

El fuego es energía y luz. El fuego transforma.

El higado procesa la rabia y las frustraciones.

La imagen de Prometeo simboliza aquellos procesos donde de momento no podemos "hacer nada", solo podemos procesar, donde aprendemos a ver perspectivas diferentes porque no nos queda más alternativa. Estamos obligadamente detenidos.

Nos recreamos en la oscuridad despojados de todo, todo. En soledad.

Las buenas obras generan capital e intereses en la cuenta corriente de nuestras vidas y almas.
En el tiempo del colgado germinan y brotan nuestras semillas.

Un simple trozo de lana roja anudada... Esta es la pulsera que llevo, cada uno de sus nudos me recuerda el compromiso que tenemos la Luz y yo.

Estoy tratando de tener mi espíritu en conexión frecuente con lo divino. Quiero estar más conciente de mis procesos, más alerta a las pistas y señales, más atenta a mi propio trampear, quiero lograr aprender de una vez por todas y avanzar.

A cada rato veo este hilo rojo y recuerdo conectarme, recuerdo pedir ayuda, se me hace más fácil mantenerme en la disciplina y lucidez que me propuse. El simple mirarla me ayuda a recordar qué me propuse. Es como si esta cinta fuera una especie de cinturón de seguridad para un viaje donde hay percances, donde hay que poder resistir frenazos bruscos, aceleraciones locas, accidentes por haberse quedado dormidos manejando, rutas al borde de precipicios, cráteres que parecen dulces lagos y praderas deliciosas que debemos aprovechar para alimentar el alma y llenarla de luz. Cada vez que la miro, recuerdo que tengo cosas que hacer respecto de ése camino hacia mi misma.

Muchas cosas me han sido difíciles este año. Ahora que empiezo a hacer el balance, comienzo a entender donde ha estado lo provechoso de este tiempo. Después de tanto tiempo intentando entender, hay respuestas que se están articulando poco a poco.

Hace muchos año, en una liturgia especial, durante un momento de profunda oración, pedí un regalo para mí, algo que me hiciera falta en el caminar hacia la plenitud del espíritu. Recibí, en ese mismo instante, la conciencia de lo fuerte, importante y paralizante que es el miedo en mi, en sus variadísimas formas. Fué muy impactante llenarme, de repente, de conciencia de miedo. Así son este tipo de experiencias, las palabras quedan cortas para describirlas, se entienden o conocen, de otra manera, con el entendimiento.

El miedo deforma toda la percepción y por ende la evaluación de las situaciones, también la respuesta. Me ha resultado inmensamente útil estar atenta a las emociones en estas situaciones, me parece una "receta" o estratégia maravillosa. Si mis emociones se tornan negativas, estoy pensando en forma equivocada, probablemente teñida por el miedo. Lo maravilloso es que basta este pequeño paso para cambiar de pista. Tomo conciencia, miro la cinta roja, pido ayuda a la Luz Divina y mi energía cambia a un estado totalmente diferente, mis emociones se tornan positivas. Las emociones son realmente un excelente timón.

1 de junio de 2009

TIMÓN

Vamos que se puede es una buena frase para empezar en aquellos días en que la noche no fué suficiente para liberarme de esa especie de fardo que tantas veces arrastro por la vida. Sé que no debo cargar nada, necesito no cargar nada y , sin embargo, es como si esa carga se me hubiera adherido irremediablemente al cuerpo, a los huesos, al alma.

Todo me duele, ni el descanso logra engañar a este detestable estado de permanente alerta. No existe descanso. Resulta dificil darme vuelta en la cama, un dolor punzante me saca de cualquier atisbo de olvido. Mi cuerpo se torna demasiado pesado para que mis manos lo puedan alzar y sentar, se me hacen pedazos las articulaciones, se me desgarran los dedos. Mis tobillos se han tornado perezosos y duros al empezar el día y pareciera que me hubieran enterrado una herradura en cada hombro. Caminar es costoso, ningún paso me deja olvidar el esfuerzo.

Qué hago con todo esto? Hago, hago es la palabra clave. Estoy así por tanto hacer, o por la forma en que he hecho todo lo que he hecho en mi vida? Quien me puede contestar?

Donde está mi energía? Donde están mis sueños, donde está todo?

A ratos me inunda un pánico nuevo, qué voy a hacer? Otra vez hacer... pues no lo sé, no sé qué se supone que haga, o que no haga, simplemente no lo sé.

Acaso todo lo que he elegido ha estado equivocado, será que me equivoqué inmediatamente en el inicio, en el comienzo de la vida y desde ahí todo no ha sido más que un eslavón tras otro de puras equivocaciones? Tenía que haber ido a París y estoy en México? Se suponía que no fuera a ninguna parte y estoy en Chile?

Nadie me contesta, nadie sabe entender mi pregunta ni menos ofrecerme alguna respuesta.

No hay respuesta en este juego de la vida.

Pues este mundo es demasiado bello como para pensar que está mal hecho.

Y de ser así, aunque me haya equivocado, igual debería ofrecerme llegar a algun lugar donde encuentre la luz que busco, ya que, equivocada o no, mi búsqueda ha sido genuina, de alma y corazón y no he escatimado esfuerzo.

Talvez el aprendizaje, la moraleja, es que no siempre es necesario tanto trabajo, tanto sufrir, tanto cansancio?

Conseguirlo todo con esfuerzo, vale decir "merecer", es un paradigma tramposo y peligroso. Es como creer que en la vida nos basta con ser buenos.

Talvez hay que aprender que existen otros caminos más amables cuando se crece en la fé y en el amor hacia uno mismo. No tanto hacer , sino sentir, pedir, dormir y esperar sin desesperar, dejar que los otros hagan y de arriba nos llegue, despues de apenas hacer mi parte - claro que hay que descubrir antes cual es esa parte. Y esta parte es con Justa medida y al parecer tiene que ver con ser cada vez mejores. No sé si lo sé explicar, lo acabo de "entredescubrir". Creo que se puede crecer sin dolor, al menos sin ese grado de dolor que deja toxinas en el alma y en el cuerpo. Todo lo que lo que al final del balance, nos deje sin entusiasmo, tiene algún error.

A mí, esto me ha llevado la vida entera, quizás por eso me he equivocado tanto, si es que así ha sido. Quizás por eso he trabajado tanto y sin darme cuenta he elegido los caminos más dificiles.

Cómo se cambia de paradigma? Cómo cambio sin repetir lo mismo? Cómo me doy cuenta?

De nuevo nadie me contesta.

Me siento en la pobreza máxima, apenas asomo la cabeza desde el fondo del pozo y enseguida veo la luz y pese a toda escasez, no puedo evitar asombrarme y descubrir la hermosura. Será esta otra forma de ceguera que me impide ver hacia donde ir?

Solo tengo la belleza del mundo, la energía que me contagia al mirarla, la que me transmite la música, la de la sonrisa de las personas, la risa de los niños, y yo, frente a todo eso, hoy, me siento desnuda. Desnuda de todo éso y sin fuerza. Es como si mi alma no tuviera cuerpo y yo solo miro y siento.

Entonces solo me queda el sentir.

Ese sentir es mi unica brújula hoy. Es la única respuesta que me llega, como un sonar bajo el oceano.

Si la tristeza me rodea es aviso de cambiar de pensamiento y navegar a conciencia ciega (?) hacia la certeza y la fé, si el entusiasmo me retoma y se asoma la esperanza, entonces voy bien.

No más hacer, una sola herramienta, un solo timón.

No sé si llegaré, no sé si a alguna parte, no sé si encontraré a alguien...

Por de pronto navego y a esto he llegado después de todo.

Será esta la respuesta?

Clarissa - vamos que se puede

Clarissa - vamos que se puede
El final del invierno está cerca


La casa de vidrio

La casa de vidrio

Vean la casa de vidrio que encontré

Es preciosa y da para sacar ideas. El único inconveniente para mi es que necesito una pared con buenas posibilidades de exponer bastantes cuadros, mi próxima casa será mi taller y tambien mi galeria.

Mas bien será un taller galeria que me cobijará.
Claro, no puedo olvidar la cocina... siempre importante para mi y... al menos un fouton y una chaise longue para algun invidatido, o no?
Lograré meter todo esto en unos 70 metritos???

Bueno, que rayos, yo la sueño con de todo lo que me gusta, una buena cocina, harto meson...
Una buena muralla para exponer, pocas paredes divisorias, solo cortavistas y, obvio, el baño cerrado pero, ése sí, con vista.
El baño es un lugar de placer así que tambien tiene que estar bien pensado, me gustan los baños de espuma a la luz de la luna. Hum..., tambien me gustan las duchas, veremos qué pasa. Me gustaria separar la zona wc del resto del baño, para que las visitas no tengan que usar todo mi baño cuando lo tenga que prestar.

La cocina abierta al estar, con una buena isla-comedor que sirva de enlace, apoyo, bar. Todo tiene que tener harta onda.

El espacio de taller tiene que poder integrarse, separado por algun medio tabique pero a la vez integrado. Situado entre el estar y mi espacio de dormir. Juntaré plata para una tv plasma.

Qué rico es ir construyendo la casa a la distancia, la voy imaginando, solo falta que Sisso le dé forma!